julio 05, 2007

Banco Estado


foto: http://www.atractor.info/atracta/2006/09/06/img/ja.jpg

Todos entran por la puerta que está junto a mí. Lo hacen como si no vieran otras alternativas. Se empujan, se esquivan, se apresuran, se cansan. Al final todos llegan a la fila única. Todos parecen dirigirse patológicamente a la misma puerta, los que entran, los que salen. Parecen corderos, animales que siguen el curso de los anteriores sin detenerse a palpar la geografía de esta oficina, las miles de posibilidades, varias puertas que descongestionarían sus torpes pasos. Yo los miro sin prisa, despectivo, arrogante. De reojo veo que uno de ellos salió del curso colectivo y va describiendo una línea recta hacia mí.
Hasta ahora sólo uno a dado con otra puerta, con una de las otras posibilidades, una que estaba oculta incluso a mi mirada. Me di cuenta de ella cuando el único se paró frente a mí con cabeza gacha, empujó la puerta y me la tiro encima.

junio 20, 2007

Generación de los 80'

Hay algo muy interesante aquí....
Fernando Ubiergo y un pequeño análisis de la situación en Santiago... esta triste ciudad
véanlo...
http://www.generacion80.cl/noticias/noticiacompleta.php?varbajada=1072

Duelo ... seis meses después


imagen desde:
http://loquera.blogsome.com/2006/06/08/el-duelo/

Diciembre 2006
Claro que entiendo… comprendo todo el dolor que has vivido…. Salgo corriendo por que me cuesta enfrentar tu dolor, hacerme cargo de el, y mas encima del dolor que yo mismo siento por todo esto, por toda mi vida. Me siento tan contradictorio, tan embarrado, tan desposeído de mí. Quisiera que nada de esto hubiera ocurrido, haber sido más entero, más valiente a tiempo, más hombre al asumir, pero no tuve la claridad, la conciencia de mi mismo, de la gravedad de mis acciones. Inmaduro… si. Cobarde… si. Infiel… si, a la verdad, a tí, a mí también.
Huyo de mí, del dolor que significa esta vida destruida. No me escapo de las lágrimas que la cobardía me impone. Tú quieres una verdad con detalles de esto y de aquello, pero yo estoy enfrentado a la miseria de mi vida, a lo detestable de este infierno, de esta maldición que cargo. No se bien donde está la redención, donde está la luz, el sol que me guíe. Quisiera poder recuperarme, recuperar el amor perdido, la dignidad de la verdad entera, pero me pierdo en la cobardía y en el miedo a no saber donde soy de verdad.
Sin querer fui hipotecando mi ser, apartando las dudas, los rencores, la incomodidad, los deseos. Dudé de todo cuanto me costaba entender, asumir. Desprecié de mí y de tí la incapacidad de ahondar las dudas, y me fui sintiendo ajeno en mi propia existencia. Postergué los deseos como beato de una religión inexistente.

… meses

Junio 2007
Ahora siento que el dolor para tí traerá la posibilidad de redención, de rearmar tus horizontes, pintar no solo la casa sino que tu vida sin mi a tu lado. Sobre mi caerá por siempre el fracaso de lo que no pude cumplir, de la familia que no alcancé, de los errores que guardaré doliente. Me cuesta ser franco contigo, me ahuyenta el miedo de mí mismo, el desprecio por los pasos sin rumbo claro. Supongo que alguna vez la calma me dejará hablar sin ataduras, reconocer cada detalle de esta historia y comenzar a quererme más.
Reconozco que te quise y te amé tierna y profundamente, pero no di la talla que merecías, ni la anchura del corazón que era necesaria. Me perdí en los sótanos de mi inconsciencia y arrastré dolores y mareos que me perdieron de tí. Cuando me di cuenta sentí que ya era tarde que te merecías otra cosa. Hoy me dices que te sientes feliz, que has encontrado una nueva esperanza en el querer, y me surge un dolor quedo, cautivo de silencio, pero que vuelve a recordarme, a hacerme sentir trapero viejo que ensució donde quiso limpiar.
Ahora que estoy lejos me doy cuenta que necesito a Emilio para salvarme del fantasma de la mesa rota, de mi historia de domingos sin padre. Desterrado ya el amor de pareja necesito el amor de mi hijo para renacer desde algún punto de mi infancia maltrecha y sentir que este nuevo amor me perdonará el legajo sucio y borroso que dejo en herencia. Me salva su mirada profunda, sus juegos abiertos a la vida entera, su sonrisa limpia y bendita, su sueño tranquilo y su hambre divina y terrestre. Dile por favor, siempre que yo no esté, que lo amo desde antes de nacer, que le mando muchos besos y abrazos de papá.

junio 06, 2007

hace frio...



Recorro la densidad del smog que cubren mis ojos
al ver enfrente distingo miradas inciertas
rehuyo el contacto con el alma
no puedo evitar la hostilidad del cuerpo a cuerpo indeseado
los alientos extraños las canas ajenas
la piel desconocida las ropas hediondas
otras muecas de vidas en el abismo de la mañana agitada
mentirosa de vida tramposa de muertes
inanimadas miradas que bucean sin buscar tesoros
arrepentimientos de papel de diario
que terminarán en el basurero del matadero
entre los restos de otras vidas perdidas
que importa todo esto?
a quien quiero convencer?
...
si tan sólo esa mirada fuera la mía
intentando encontrarme en algún sitio
distinto al escalofrío que me hiela el sentido
la piel
la lágrima
el tacto
la voz

mayo 13, 2007

insisto... no soy un robot, apenas un osito de peluche... a cuerda

Entraste corriendo a la ducha… no alcancé a llenarte de preguntas. Pero esta vez no eran las mecánicas sobre tu amor hacia mí… o que tú respondes mecánicamente… esta vez tenían que ver sobre si lo que sientes se te está haciendo repetido, aburrido,.. en resumen “mecánico”. A lo mejor yo soy muy aburrido y te molesta oír siempre lo mismo, a lo mejor ya no sientes que me quieres tanto, y al preguntártelo la respuesta no viene de el corazón… porque en él ya no hay tanto amor como para responder desde el sentimiento, entonces como hay que mantener un supuesto mínimo de consistencia en lo que se siente, respondes desde la mecanicidad de la pregunta reiterada “aludiendo” a lo “mucho” que hubo. (Tesis totalmente descartable) Porque cuando contestas “muuucho”, lo haces en un tono opaco, no “sentido”… “mecánico”.
Entonces yo me atreví a preguntar por qué, y referiste las muchas veces que yo preguntaba (“todas las veces que hablamos en el día”), y las muchas veces que tenías que responder sobre lo mismo. Ahora yo me pregunto… ¿por qué no contestar desde el corazón, desde el verdadero sentimiento?... me da por creer que en tu estilo no puedes fingir, y por eso te sale así… aburrida de tanto repetir lo mismo. ¿Tu sientes que yo te pregunto cada vez de forma mecánica también?, ¿que no hay un sentido vital en la pregunta y en la respuesta buscada? Estamos tan lejos, me hace tanta falta tu cercanía, la posibilidad de poder encontrarte a la vuelta de la esquina… o de no, que cada vez que puedo te pregunto. Hay veces en que “siento” que respondes desde tus adentros con las ganas de transmitir aquello sobre lo cual se habla, pero otras veces como hoy respondes por responder, usando los esqueletos de una palabra sin vida… mecánicamente.
Vuelvo a la pregunta anterior ¿Por qué no escoger la verdadera respuesta de ese momento? ¿Por qué sentirte “obligada” a responder de manera mecánica? ¿Por qué no abrir el pecho cada vez y “mostrar” lo que verdaderamente hay?... aburrimiento, cansancio, amor fresco, etc.
A la distancia entre serena y santiago una vez al mes o dos con suerte y recursos podemos vernos, pero el resto de los días la única forma de “verte”, es escuchándote y recurriendo a los recuerdos e imágenes de nuestros encuentros, y claro está que soy tan regalón que siempre (casi siempre digo yo) preciso oírte decir que me quieres, que piensas en mí, que me amas. Parezco oso de peluche (no sólo por la panza), no un robot.